ÁBALOS EXIGE UN «VIS A VIS» INTERNACIONAL: «SI NO HAY UNA DE TORRELAVEGA, NO DECLARO»

SOTO DEL REAL – El ambiente en el Tribunal Supremo está más tenso que el botón de una camisa de Koldo García. Entre comparecencia y comparecencia por el «Caso Mascarillas», el estrés de José Luis Ábalos ha alcanzado cotas estratosféricas, obligando al exministro a buscar métodos de relajación que no vienen precisamente en el manual de Instituciones Penitenciarias.


El Menú Degustación de Koldo

Durante un receso del juicio, los micrófonos indiscretos (o quizás el eco de las paredes, que ya no aguantan más secretos) captaron una conversación de alto voltaje logístico entre el escudero y el caballero. Ábalos, visiblemente estresado, le puso los deberes a Koldo para su vuelta a Soto del Real:

«Koldo, apunta: para la siguiente visita quiero una colombiana, una peruana y la de Torrelavega. Sí, esa, la que es más fea que un susto pero se enrolla que te cagas. Sin ella, lo que tiene que fluir no fluye», sentenció el exministro.

Koldo, haciendo gala de su libreta de contactos que parece más un listín de la Interpol, prometió gestionar el pedido con los funcionarios de la prisión. Según se pudo filtrar, la dirección del centro suele ser permisiva con las «peticiones transatlánticas», aunque en su día le denegaron una ucraniana por una cuestión de «ética geopolítica» y para mantener las formas cristianas en los encuentros íntimos.


Solidaridad Carcelaria: El «Efecto Cumpleaños»

La noticia de que Ábalos tiene hilo directo con el «servicio de catering antiestrés» ha corrido como la pólvora por los pasillos de Soto del Real. Lejos de repudiarlo, los internos han visto en el político valenciano a un auténtico Papá Noel de las visitas de contacto.

Varios presos de confianza ya se han acercado a su celda con una propuesta clara:

  • La petición: Aprovechando que el cumpleaños del exministro está a la vuelta de la esquina, le han solicitado formalmente que «estire el presupuesto».
  • El objetivo: Que Koldo mueva los hilos para contratar un par de mejicanas extra para el módulo.

«Es por la reinserción social, Jose Luis», le susurraba un preso condenado por estafa mientras le pasaba un mechero. «Si traes a las de Ciudad de México, te prometemos que nadie te volverá a preguntar por las comisiones de las mascarillas en el patio».


Ética y Estética en el Vis a Vis

Desde el Ministerio del Interior de Marlaska no saben cómo gestionar la solicitud de la «feúca de Torrelavega». Fuentes cercanas al centro aseguran que se está valorando si una ciudadana de Cantabria entra en el cupo de «ayuda humanitaria por estrés postraumático judicial».

Mientras tanto, Koldo sigue negociando entre bambalinas, asegurando que si pudieron mover toneladas de mascarillas inservibles en plena pandemia, traer a una señora de Torrelavega en un coche oficial no debería ser un desafío logístico insuperable.

Marlaska ha pedido a Jose Luis un poco más de diversidad en esos encuentros íntimos alineados con los Derechos Humanos que promueve la ONU, por lo que es posible que, además de las mujeres solicitadas, acudan un par de travestis del master de Begoña Gomez y algún que otro marroquí empleado en las saunas de Sabiniano.